Home Dentro de Cirugía Oral y Maxilofacial Dentro deCirugía MaxilofacialDentro de Patología de las glándulas salivares

PATOLOGÍA DE LAS GLÁNDULAS SALIVARES

Las glándulas salivares ejercen un papel fundamental gracias a su secreción  en los procesos de humidificación oral,  de ingestión y digestión de los alimentos. Las podemos dividir en  glándulas salivales  mayores (submaxilar, sublingual y parótida) y menores (repartidas por toda la boca).

Los síntomas más frecuentes referidos a las glándulas salivales son tumefacción o crecimiento, dolor, xerostomía (boca seca) e hipersialorrea (aumento de saliva). Una historia clínica cuidadosa nos orientará para el diagnóstico, en el que las pruebas complementarias más utilizadas son: la radiología (TAC y ecografía)las técnicas con isótopos radiactivosla punción-aspiración con aguja fina (PAAF).

Las enfermedades que afectan a las glándulas salivares son muy variadas y su tratamiento estará en función de la causa que la produzca.

Las podemos  dividir en:
– Enfermedades inmunológicas, víricas, bacterianas: que generalmente requieren un tratamiento médico.

– Procesos obstructivos: cursa con  episodios de retención de saliva con inflamación de la glándula afecta ante la imposibilidad de secreción de la saliva por una obstrucción producida por un cálculo (“piedra”) o por una saliva más espesa. Su tratamiento generalmente es médico, y con menor frecuencia se requiere un tratamiento quirúrgico de extracción del cálculo e incluso en ocasiones de la glándulas.

– Tumoraciones: las más frecuentes se desarrollan a nivel de la glándula parótida. Su estudio requiere de la realización de estudios de imagen y punciones diagnósticas que nos diagnosticaran el tipo de tumoración que el paciente presenta. Generalmente el tratamiento de estos tumores requiere de la exéresis quirúrgica del tumor. Esta es especialmente delicada en el caso de la glándula parótida por su relación con el nervio facial responsable de la inervación de la musculatura de la cara, que discurre a través del espesor de la glándula parótida por lo que, en caso de cirugía, debe ser realizada por un cirujano maxilofacial con experiencia en este tipo de intervenciones. Igualmente por la región donde nos encontramos es necesario realizar la extirpación de estos tumores con abordajes que no dejen cicatrices visibles, y realizar tratamientos cosméticos para obtener excelentes resultados estéticos.